Con la llegada del frío, mantener el hogar a una temperatura agradable se convierte en una prioridad, pero también en una de las principales fuentes de gasto energético. En ciudades como Madrid, donde los inviernos pueden ser largos y con temperaturas bajas, la calefacción puede llegar a suponer casi la mitad del consumo energético total de una vivienda, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)
La buena noticia es que existen fórmulas para reducir la factura sin tener que pasar frío. Ajustar el termostato, realizar un correcto mantenimiento del sistema de calefacción, mejorar el aislamiento de la vivienda y aplicar pequeños trucos diarios puede marcar una gran diferencia en el bolsillo.
En este artículo te damos las claves sobre cómo ahorrar en calefacción en tu hogar, resolviendo las dudas más frecuentes y aportando consejos prácticos que podrás aplicar desde hoy mismo.
¿A qué temperatura gasta menos la calefacción?
Una de las dudas más frecuentes es cuál es la temperatura ideal para ahorrar en calefacción sin renunciar al confort. La recomendación de los organismos de eficiencia energética es clara:
- Entre 19 ºC y 21 ºC durante el día cuando estamos en casa y activos.
- Alrededor de 17 ºC por la noche o cuando no estamos en casa.
Cada grado adicional que se sube en el termostato supone aproximadamente un 7% más en el consumo energético.
Además, una temperatura demasiado elevada no solo es poco eficiente, sino que también puede resultar incómoda, ya que el aire seco y caliente favorece la sequedad ambiental. Mantenerse en la franja recomendada garantiza un equilibrio entre confort y ahorro.
¿Es mejor apagar y encender la calefacción o dejarla encendida?
Esta es otra de las grandes dudas; la respuesta depende en gran medida del tipo de vivienda y de su aislamiento:
- Viviendas bien aisladas: si la casa conserva bien el calor gracias a un buen aislamiento de ventanas, paredes y suelos, lo más recomendable es mantener una temperatura constante y evitar los apagados y encendidos continuos. Esto reduce los picos de consumo que se generan al intentar recuperar rápidamente la temperatura.
- Viviendas con mal aislamiento: en este caso, sí resulta más eficiente apagar la calefacción cuando no hay nadie en casa y programar el termostato para que se encienda poco antes de volver. De este modo se evita calentar una vivienda que, inevitablemente, perderá el calor con rapidez.
La solución más eficiente suele ser instalar un termostato programable o inteligente, que permite ajustar la calefacción a los horarios reales de la familia, evitando así el consumo innecesario.
Cómo poner el termostato para ahorrar
El termostato es el “cerebro” de la calefacción. Una buena programación puede ayudarte a reducir notablemente el gasto sin que apenas lo notes.
Algunas recomendaciones prácticas son:
- Diferenciar franjas horarias: como decíamos anteriormente, durante el día, entre 19 ºC y 21 ºC; por la noche, en torno a 17 ºC.
- Evitar subidas bruscas: programar la calefacción a 25 ºC para que caliente más rápido es un error muy común. El sistema no calentará antes, pero sí consumirá mucho más.
- Aprovechar los termostatos inteligentes: estos dispositivos permiten controlar la calefacción desde el móvil, aprender tus rutinas y ajustar el consumo de forma automática. Además, algunos modelos ofrecen estadísticas de consumo que te ayudan a ser consciente del gasto real.
- Ubicación del termostato: colócalo en un lugar representativo de la temperatura de la casa (ni junto a una ventana ni cerca de fuentes de calor como la cocina o una chimenea).
Trucos prácticos para ahorrar en calefacción
El ahorro no depende solo del termostato. Existen hábitos y pequeños gestos que, sumados, pueden generar un importante ahorro anual:
- Purgar los radiadores
Cuando los radiadores acumulan aire en su interior, el agua caliente no circula correctamente y la eficiencia se reduce. Purgarlos al inicio de cada temporada es un gesto sencillo que asegura un calor uniforme y menor gasto energético.
- Aislar ventanas y puertas
Las fugas de calor a través de ventanas y puertas son responsables de hasta un 30% de las pérdidas energéticas. Instalar burletes, cortinas térmicas o apostar por doble acristalamiento puede marcar la diferencia en la factura.
- Bajar persianas y cerrar cortinas por la noche
Un gesto tan simple como bajar las persianas al anochecer ayuda a mantener el calor acumulado durante el día. Durante las horas de sol, abrirlas favorece que la vivienda se caliente de manera natural.
- No tapar los radiadores
Muchas veces, por estética o comodidad, se colocan muebles, estanterías o incluso ropa sobre los radiadores. Esto limita la circulación del aire caliente y reduce notablemente la eficacia del sistema.
- Revisar y mantener la caldera
Una caldera revisada regularmente no solo es más segura, sino también más eficiente. El mantenimiento anual evita averías y asegura un rendimiento óptimo.
- Aprovechar las fuentes de calor pasivas
El calor de la cocina o de los electrodomésticos en funcionamiento puede ayudar a elevar la temperatura de la vivienda si se utiliza de forma adecuada (por ejemplo, dejar la puerta del horno abierta tras cocinar).
Sistemas de calefacción más eficientes
Además de los buenos hábitos, la elección del sistema de calefacción es determinante para ahorrar. En la actualidad, existen alternativas más sostenibles y económicas frente a los sistemas tradicionales:
- Aerotermia: aprovecha la energía del aire para generar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un consumo eléctrico muy bajo. Es una de las soluciones más eficientes del mercado.
- Calderas de condensación: permiten aprovechar el calor del vapor de agua generado en la combustión, reduciendo el consumo de gas hasta en un 30% respecto a calderas antiguas.
- Suelo radiante: aunque requiere mayor inversión inicial, reparte el calor de forma uniforme y funciona a temperaturas más bajas, lo que implica un ahorro energético significativo.
En Euroclima estudiamos cada caso particular para recomendar la opción que mejor se adapte a las características de la vivienda y a las necesidades de cada familia. Puedes consultar más sobre nuestras soluciones de aerotermia en Madrid y climatización en nuestra web.
Confía en Euroclima para ahorrar en tu factura
Ahorrar en calefacción no es fruto de un único cambio, sino de un conjunto de medidas: mantener la temperatura adecuada, utilizar el termostato de forma inteligente, mejorar el aislamiento de la vivienda y, sobre todo, contar con un sistema eficiente y bien mantenido.
En Euroclima llevamos más de 30 años de experiencia en climatización en Madrid, ayudando a los hogares a reducir su consumo energético y mejorar su confort.
Si quieres empezar a ahorrar este invierno, lo mejor es confiar en profesionales que te asesoren en función de las características de tu vivienda.
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